viernes, 4 de agosto de 2017

Manifiesto social de una Nanny

Soy una nanny. Sí, leíste bien, cuido niños y me gano la vida con ello. Y sabes qué? No me averguenzo de eso. Ayer jueves estaba con las dos niñas a las que cuido y mientras ellas disfrutaban de su desayuno yo lavaba la loza. Fue en ese momento en el que un orgullo hermoso llenó mi corazón y dibujó una gran sonrisa en mi cara. Mi pequeña de siete años me mira desde el otro lado de la cocina y me dice: "Cuando sea grande seré la mejor Nanny del mundo, tal como tú..." Quedé paralizada por un momento, sonreí, y le dije: gracias. Y bueno, en un gran parentesis debo reconocer que toda esta mierda de prejuicios alrededor de las que cuidamos niños es una basura que también nos afecta a nosotras, entre nosotras y con nosotras mismas.
Sí, es verdad. Muchas veces miramos en menos a otras chicas que cuidan niños simplemente porque no se ven tan cool como nosotras, o porque no conducen un auto último modelo, o porque simplemente no conducen. Y bueno, esa basura llegó a mi mente cuando mi pequeña me dijo esas palabras. Pensé: pero si ella tiene que ser alguien cuando crezca, cómo va a ser una nanny? Quedé preocupada por un momento porque no me parecía correcto que ella quisiera ser una Nanny cuando crezca... Después de eso nos sentamos y conversé con ella. Y ahí fue cuando quebré en llanto en mi corazón: Quiero ser como tú, trabajar como nanny mientras soy joven para pagarme el college y despues ir a la universidad. Quiero cuidar niños como lo haces tú, con tanto amor y tanta disciplina, y despúes seré veterinaria...


Nuestras vidas como Nanny están rodeadas de emociones que van y vienen, que bajan y subem, y la verdad, es hermoso. Todo cuanto pasa en nuestro "trabajo" es algo que nos acompañará por el resto de nuestras vidas, y pese a qué nuestros jefes sean malos y nos vayamos de aquellos trabajos con algo de dolor, nuestros más hermosos y únicos recuerdos siempre serán los que vivimos junto a los pequeños, porque al final del día, ellos son nuestra razón de trabajar. Desde las primeras palabras, las caídas andando en bicicleta, las miles de comidas que terminan en sus caras o sus ropas, las toneladas de lágrimas por todo, las complicaciones y quejas porque no quieren caminar o estar en un parque y después no quieren irse, los abrazos inesperados, las risas eternas, las carcajadas de lo simple, los silencios contemplando la naturaleza, todo ello es una alegría plasmada en nuestros corazones, y aunque por muy complicadas que sean algunas mañanas , bien sabemos que las sonrisas llegarán más tarde.

Y saben lo maravilloso se ser nanny? Es que es un trabajo hermoso al que no puedes optar por tener un gran titulo, porque simplemente la carrera de Nanny no se encuentra ni en las mejores universidades, y eso significa que todo está en ti, en tu talento, tu madurez, tu propia vida. Y si bien, muchas estudian cuidado de niños, o educadora de párvulos, la verdad? Es algo bastante diferente estar con un niño en un contexto educativo. Y si bien como nannies somos un agente activo del proceso de apredizaje de los niños, el ser parte de su día a día, y estar en momentos en los que nadie más está, es algo que no se compara con una carrera universitaria. Con esto no quiero darle importancia a una cosa más que a la otra. Simplemente quiero aclarar la realidad de que el ser nanny es un trabajo tan válido y loable como el de una educadora en una escuela.

Estoy simplemente agradecida y plenamente feliz de ser parte de la vida de ellas. Verlas crecer es algo que me llena día a día y sentir que en cada uno de sus actos y emociones hay una pizca de mi, es simplemente maravilloso.

Y en conjunto con esta reflexión, no puedo dejar pasar el analisis social en torno al desprestigio absurdo y oligárquico en torno a las profesiones que no requieren "estudios" formales en alguna academia. Porque déjenme decirles algo: TODA PROFESIÓN REQUIERE ESTUDIO. Que mierda más grande esa de sentir que soy mejor que el que está a mi lado porque invertí más años que tú estudiando en una universidad... Qué mierda! En cada profesión hay un proceso de aprendizaje que requirió tiempo de preparación. Los oficios muchas veces son talentos naturales, sin embargo tienen un proceso de perfeccionamento. Un jardinero por ejemplo, es un oficio maravilloso y admirable! Esas personas que sin estudios magistrales en botánica pueden mantener y hasta reparar jardines y tener el cuidado necesario de trabajar con plantas y mantenerlas hermosas, es algo genial! Fuera de ello, además tienen la noción de la estética y la decoración que se ve en todo el proceso de mantención de un jardín cuando escojen ciertos estilos para las plantas o la seguidilla de rosas y flores en ciertos lugares del jardín... Y así saltamos a las nannies. Nosotras hemos tenido un gran proceso de aprendizaje también, del que no me arrepiento, y del que podemos decir, partió en nuestras casas con nuestros padres. Sin duda que todas esas veces que decidimos enseñarles ciertas lecciones  de vida a los niños que tenemos a cargo, usamos palabras o actitudes que aprehendimos en nuestros hogares. Y ahí estoy yo, diciéndole a mi niña de siete que busque su toalla de playa en la nevera, porque de seguro ese es el lugar para la ropa de playa, simplemente porque quiero enseñarle a ser más responsable y ordenada con sus cosas. -Sí, mi mamá y mi papá me críaron con mucho sárcasmo, ja, ja, ja- No entiendo ese afán en algunos humanos de creerse superiores a otros, esa necesidad irracional de sentirse más que otros simplemente por su posición laboral o económica.Cuando en realidad no tienen ni idea lo que significa disfrutar de una rosa inocente con sus hijos. Hablemos de superioridad cuando sepas por qué tu hijo llora todas las noches por una hora antes de dormir. Hablemos de superioridad cuando me digas como le gustan las tostadas al desayuno a tu hija. Hablemos de superioridad cuando me digas cuántas veces al día pueden tus hijos cantar esas canciones que aprenden en... y cuando me digas DÓNDE aprenden esas canciones. Hablemos de superioridad cuando me enseñes lo que es ser inferior simplemente porque tu disfrute reside en el bienestar de otros. Ese día, querido amigo superior, habrás sido el más superior de todos, porque estarás en una posición en la que podrás verlos a todos tal cuál son, sin prejuicios, y solo así serás capaz de detenerte y maravillarte de la grandeza que hay a tu alrededor.

En resumen, luego de casi tres años viviendo en un país bien clasista indirectamente, y codeandome con gente de mi "estirpe" que realizan trabajos "sin estudio", puedo concluir que no hay limites ni estándares ni parametros para la felicidad. Que simplemente el único límite está en ti. En cada vez que confundes tus sueños y metas con ideas materiales que se acaban y que son temporales. El límite está en ti, en tus frustraciones y miedos no superados que te amarran a creer en una realidad materialista y adictiva. La vida es simple y es hermosa. Todos y cada uno somos necesarios, y si tus sueños residen en el hacer bien al otro desde la profesión que sea, es algo de lo que vale la pena estar orgulloso.

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